¿Conoces la Neuropsicología?

¿Conoces la Neuropsicología?

Es una ciencia multidisciplinar en la que se recogen aportaciones tanto de Neurología como de Psicología, y cuyo objetivo principal es el estudio de las relaciones entre procesos mentales y conductuales y el cerebro. El neuropsicólogo se va a ocupar del diagnóstico y el tratamiento de aquellos problemas cognitivos, conductuales y emocionales que pueden ser resultado de diferentes procesos que afecten el normal funcionamiento cerebral.

Las causas más frecuentes de estos déficits o problemas son:

  • Enfermedad de Alzheimer y otras demencias
  • Accidente cerebrovascular (ACV)
  • Enfermedad de Parkinson
  • Epilepsia
  • Traumatismo craneoencefálico
  • Exposición a sustancias tóxicas
  • Déficit de atención con o sin hiperactividad
  • Enfermedad Bipolar
  • Esquizofrenia
  • Discapacidad intelectual
  • Trastornos del aprendizaje

Estos eventos o condiciones son capaces de afectar el normal funcionamiento de numerosas áreas cognitivas, tales como la atención, la memoria, el lenguaje, la percepción, la planificación, la toma de decisiones y el razonamiento, y así como el comportamiento y el estado emocional de los pacientes. Por lo tanto, tras el diagnóstico de un daño cerebral, la primera función a realizar es la evaluación de esos déficits cognitivos y emocionales, así como las repercusiones que la patología o daño cerebral hayan tenido sobre la conducta.

La evaluación neuropsicológica (también llamada evaluación neurocognitiva) es un proceso diagnóstico que utiliza tests y procedimientos estandarizados y científicamente validados para explorar el funcionamiento cognitivo de un individuo, ofreciendo información no provista por otras pruebas médicas, ya que los síntomas psicológicos y los déficits cognitivos más difíciles de identificar objetivamente raramente se prestan a una justa evaluación durante la exploración neurológica de la clínica habitual.

¿Mi hijo puede optar a una Beca para N.E.E.?

¿Mi hijo puede optar a una Beca para N.E.E.?

Todos los alumnos que presenten necesidades educativas especiales (N.E.E.), asociadas a discapacidad o trastornos graves de conducta, incluido el afectado por TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad), que cumplan los requisitos generales y económicos. Los alumnos pertenecientes a familias numerosas que no cumplan los requisitos económicos podrán optar a la beca en modalidad de subsidio.

Alumnos con necesidad específica de apoyo educativo asociado a altas capacidades intelectuales, que cumplan los requisitos generales y económicos.

Para más información pueden consultar la website del MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y FORMACIÓN PROFESIONAL https://sede.educacion.gob.es/tramite/login/inicio.jjsp?idConvocatoria=1233

Las fechas de solicitud son aproximadamente  desde finales de julio hasta finales de septiembre (consultar el dato en cada curso escolar).

¿Qué es Mindfulness?

¿Qué es Mindfulness?

En los últimos años esta técnica se ha puesto muy de moda, tanto es así que hoy en día podemos encontrar cientos de libros, cursos y talleres que se ofertan a través de internet que hablan sobre mindfulness o la atención plena (su traducción al castellano). Pero, realmente ¿qué es mindfulness?

Podríamos resumirlo de una manera muy breve como vivir instante tras instante, siendo plenamente consciente de ello, es decir; si estoy cocinando, mi cuerpo y mi mente están en la cocina en las sensaciones que me producen al tocar los alimentos, en los aromas que desprende la comida al ser cocinada, en cómo me estoy sintiendo preparándola y en los pensamientos e ideas que me vienen sobre cómo he de servir u organizar la comida.

 

En definitiva, se trata de que nosotros seamos los dueños de nuestra vida y que no nos veamos sumergidos en un mundo de emociones o pensamientos caóticos y sin control que lo único que nos producen es dolor y sufrimiento.

Seguro que en muchas ocasiones en tu vida hubieras deseado reaccionar de un modo diferente, ¿cuántas veces te has arrepentido de haber dicho algo, o de no haber hecho algo por miedo o vergüenza?, ¿cuántas veces has tirado la toalla antes de empezar porque pensabas que tú no podías con eso?… Como habrás podido comprobar la mayoría de ocasiones nos dejamos llevar por nuestras emociones o pensamientos, estas nos limitan o condicionan impidiéndonos SER quién realmente somos.

Mindfulness consiste en vernos a nosotros mismos desde otra perspectiva sin prejuicios hacia nosotros mismos, aceptación y comprensión, siendo conscientes que por muy grande que sea nuestro dolor o sufrimiento no será así para siempre, nosotros mismos (tú mismo) puedes reducir la intensidad de este e incluso eliminarlo, no importa que no sepas cómo hacerlo, lo único importante es que QUIERAS HACERLO.

Mitos erróneos sobre la Hipnosis

Mitos erróneos sobre la Hipnosis

Las técnicas de sugestión e hipnosis como procedimientos terapéuticos, son conocidas desde hace mucho tiempo, ya en el antiguo Egipto eran utilizadas para sanar diversas dolencias. Sin embargo, su mala prensa e inadecuada utilización (sobre todo por la televisión) han provocado que se creen alrededor de ella una serie de mitos que poco o nada tienen que ver con esta técnica psicológica.

Actualmente, la hipnosis está reconocida por la ciencia como una herramienta psicológica más, así como son muchos los estudios que han demostrado su utilidad en diversas dolencias como:

  • Dolor
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Trastorno de estrés postraumático
  • Fobias
  • Problemas emocionales (inseguridad, baja autoestima, duelo, etc).
  • Adicciones

Pese a estos resultados son muchas las personas que tienen miedo a esta técnica, en parte por su uso a modo de espectáculo y en otras ocasiones por la falta de información.

¿Cuáles son aquellos mitos y conceptos erróneos más frecuentes sobre hipnosis?

  1. ¿Cualquier persona puede ser hipnotizada?

La capacidad de sugestión es algo que tenemos todas las personas, de hecho, ocurre muchas veces de manera natural en nuestras vidas, sólo que no somos conscientes de ello.

Todas las personas son hipnotizables, aunque no todas son igualmente sensibles a esta técnica, de ahí la importancia de contar con un buen profesional que esté acreditado para usar esta técnica.

 

  1. ¿Pueden hipnotizarme aunque yo no quiera?

Para entrar en hipnosis es fundamental la colaboración del paciente, dado que tiene que imaginar o visualizar las sugestiones que va realizando el hipnoterapeuta.

 

  1. ¿Pueden forzarme a decir o hacer cualquier cosa, en contra de mi voluntad cuando estoy hipnotizado?

Al igual que el paciente no puede ser forzado a entrar en hipnosis tampoco puede serlo para hacer o decir cosas en contra de su voluntad, incluso el paciente puede poner fin a la sesión cuando lo considere.

 

  1. ¿Es posible que no pueda despertarme una vez que estoy hipnotizado?

Durante la hipnosis la persona experimenta un estado profundo de relajación, pero a la vez es consciente de todo lo que está sucediendo. Fruto de ese estado de relajación puede ocurrir que la persona acabe durmiéndose, pero no quedará hipnotizada para siempre, simplemente bastará con despertarla como a cualquier persona.

 

  1. ¿Es una técnica que implica la pérdida de consciencia?

El estado hipnótico se podría definir como un estado intermedio entre la vigilia y el sueño, durante el cual la persona re-experimenta aquellos pensamientos, sentimientos y comportamientos que le producen malestar bajo un estado de trance o relajación profunda, con ello lo que se pretende es poder cambiar lo que le produce sufrimiento en estado de vigilia (en su vida actual).

¿Necesito un Psicólogo?

¿Necesito un Psicólogo?

En ciertos momentos de nuestra vida, atravesamos situaciones complicadas en donde hemos de enfrentarnos a algunos problemas y no terminamos de saber cómo, nuestras emociones no son ajenas a estos procesos y en ocasiones sentimos que no podemos soportar más el sufrimiento que nos provoca. A partir de aquí, nos es muy familiar esta tesitura.

¿Quién no ha vivido un momento así en su vida? Las personas de nuestro entorno que nos quieren y preocupadas por nosotros nos recomiendan pedir ayuda a un psicólogo, y es entonces cuando nos viene a la cabeza aquello de….”si yo no estoy loco…” Nadie dice que lo estés. De hecho, ése es el momento adecuado para acudir y permitirte recibir la ayuda que necesitas para poder superar tu malestar en el mayor tiempo posible sin sufrir más de lo meramente imprescindible.

 

Dar el primer paso, cuesta

Si nos da por pensar en lo que dirán en mi círculo si se enteran que voy al psicólogo….me va a dar vergüenza o miedo a que me señalen. Sin duda, esa decisión es la que más nos cuesta. Pero piensa: …yo decido si quiero estar mejor o no.

A día de hoy, cada vez son más personas las que acuden a terapia para solicitar ayuda, y el estigma social que ha condicionado durante tanto tiempo a tantas personas, aunque aún existe, ha disminuido notablemente.

¿Qué ha de pasarme para decidir ir al psicólogo?

Realmente no hay una norma establecida a seguir. Todo va a depender del grado de afectación que el problema esté causando en nuestra vida cotidiana, nos está limitando y obligando a actuar como no deseamos a consecuencia de nuestro estado emocional o físico. Cuando pienso: …”No me encuentro a gusto conmigo mismo. Necesito hacer algo”.

Cuando estoy todo el día preocupado, con miedo a que suceda algo negativo o lo peor, cuando mis pensamientos no me dejan ni comer, ni dormir, ni relacionarme con los demás como a mí me gustaría. La ansiedad no me deja vivir en paz.

O tengo esos días tristes, con apatía, sin ganas de salir a la calle porque me siento deprimido sin saber muy bien el porqué, y ya empiezo a pensar que hay más días de ésos que felices en mi vida.

Si siempre doy prioridad a los demás y yo no cuento porque no creo que sea importante para nadie, especialmente para mí, mi autoestima me está señalando que tengo que hacer algo con ella, ¡Ya!

En esos momentos en los que no soporto que mi pareja hable más del tiempo estrictamente necesario con otras personas porque si no, me muero de celos y pienso que ya no me quiere o no puedo con los problemas de pareja que estamos teniendo desde hace mucho tiempo y nos da miedo hasta hablar de ello por si acaso…

Paso mucho tiempo comprobando una y otra vez si he apagado el gas o cerrado las ventanas, o me preocupo  en exceso por que todo esté perfectamente ordenado y controlado al milímetro (sin cambios) o me obsesiono si mis manos no están lo suficientemente limpias y desinfectadas y las repaso una y otra vez, o si he completado mis tareas de la casa, las mismas que hice ayer y repetiré mañana y pasado, incluso varias veces al día….o si creo que tengo o voy a contraer todas las enfermedades que leo, veo o me comentan y me obliga a hacerme pruebas médicas sin parar, una y otra vez. Tengo miedo irracional a la muerte o a que me pase algo muy malo.

Me resulta imposible dejar de usar el móvil, o de apostar, o de dejar los vídeojuegos, de fumar, de beber alcohol, de jugarme el dinero, consumir sustancias. Mis adiciones condicionan mi vida,

Puede que me den miedo ciertos animales, o volar en avión o conducir, o estar en un lugar cerrado, o que haya mucha gente, o a hablar en público. Son fobias. Limitan mi vida.

Mis hijos tienen necesidades educativas especiales (N.E.E.), requieren reeducación pedagógica.

Abuso de la comida, dándome atracones y después y después me siento culpable y provoco el vómito, o me veo tan gordo que decido dejar de comer (aunque todos me dicen que estoy por debajo de mi peso). TCA.

¡Estate alerta! Si tienes más días de sufrimiento que días felices, pregúntate: ¿Merezco estar mejor?….Nosotros respondemos: ¡SIN DUDA!

Otros motivos importantes para ir al psicólogo

Si tengo pensamientos negativos constantemente y no puedo pararlos, si estoy nervioso, pérdida de apetito, de sueño, si no tengo deseo sexual, si me es imposible poder decir que NO a los demás, cuando no puedo concentrarme en mis tareas, si estoy constantemente enfadado, si necesito llorar y no puedo hacerlo, si sólo veo el lado negativo de la vida o me siento culpable por todo, si he perdido a un ser querido, si estoy pensando que quiero divorciarme o lo he dejado con mi pareja, si soy víctima de malos tratos (físicos y psicológicos), si en el trabajo me tratan diferente a los demás haciéndome sentir mal deliberadamente, problemas para socializar, si en tu pasado hubo algún trauma como por ejemplo: No sentirte querido por nadie habitualmente, abuso, maltrato o cualquier otro tipo de violencia, etc.

Existen muchos otros motivos que no vamos a exponer. Con los mencionados puedes hacerte una idea de cuánto podemos hacer por ti.

NOSOTROS ESTAMOS AQUÍ PARA AYUDARTE….SI NOS DEJAS.