EL VÉRTIGO

El vértigo es la ilusión de movimiento, y lo podemos distinguir en:

  • Vértigo Objetivo. El entorno que se mueve alrededor del individuo.
  • Vértigo Subjetivo. El individuo que se mueve en el espacio.

SÍNTOMAS

Los signos y síntomas asociados al vértigo son:

  • Nistagmo. Movimiento sacádico de los ojos.
  • Mareo.
  • Desequilibrio.
  • Sudoración.
  • Taquicardia.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Etc.

En consecuencia con este conjunto de síntomas, es evidente que la calidad de vida se ve alterada en buena parte.

CAUSAS

Las causas del vértigo son múltiples:

  • Problemas del oído interno (vértigo posicional paroxístico benigno).
  • Traumatismos craneales.
  • Tumores.
  • Síndrome de Menière.
  • Vértigo de origen cervical. El más común.

El vértigo de origen cervical es debido a una alteración del sistema musculoesquelético cervical y donde las estructuras vecinas se ven implicadas. La arteria vertebral, irriga estructuras del sistema nervioso central y oído interno (encargado del equilibrio) mediante el tronco vertebro-basilar.

Una compresión a nivel cervical ocasiona los síntomas derivados del mal funcionamiento de estas estructuras.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico  se realiza mediante:

  • Audiometría.
  • Resonancia magnética.
  • TAC.
  • Electroencefalograma.
  • Pruebas clínicas: Romberg, Babinski, Test de Klein…

Dependiendo del origen del vértigo, el tratamiento será distinto.

TRATAMIENTO

El tratamiento de un vértigo posicional es mediante las maniobras de Epley y la enseñanza de los ejercicios domiciliarios correspondientes pautados por un profesional adecuado.

En cuanto al vértigo de origen cervical, el tratamiento manipulativo osteopático de la zona cervical alta evidencia buenos resultados, siempre y cuando descartemos contraindicaciones, desde la primera sesión.

El fisioterapeuta-osteópata debe de realizar una valoración previa con una anamnesis exhaustiva para realizar el buen tratamiento.

Asimismo es importante liberar la musculatura implicada, tratar posibles disfunciones y bloqueos en pies y ATM por su relación con el sistema propioceptivo-postural y equilibrio.

Todo ello combinado con una buena reeducación postural mediante el ejercicio terapéutico es la fórmula perfecta para olvidarte de los mareos por vértigo.