¿CUÁNDO ACUDIR AL SEXÓLOGO?

El sexo, a pesar de estar presente en nuestro día a día, ya sea en la televisión, en conversaciones, publicidad, etc., sigue siendo un tema tabú. Más aún, si se trata de hablar sobre alguna dificultad relacionada con la actividad sexual.

Nuestra educación sexual, por lo general, suele ser insuficiente por lo que en muchas ocasiones no disfrutamos de nuestras relaciones sexuales porque “me duele al realizar el coito”, “nunca he tenido un orgasmo”, etc. y por miedo a ser diferentes no comentamos con nadie lo que nos ocurre; o mucho peor, pensamos que es normal.

Sin embargo, existe la sexología, una ciencia que estudia todo lo relacionado con la sexualidad humana y que se centra tanto en la prevención como en la promoción.

Dentro de la prevención tenemos:

  • Prevención primaria: centrada en la educación sexual, investigación de la prevalencia de disfunciones sexuales, modificación de factores socioambientales para conseguir una sexualidad más saludable y dotar de recursos y habilidades para incrementar el erotismo.
  • Prevención secundaria: centrada en el desarrollo de técnicas diagnósticas y estrategias de intervención.
  • Prevención terciaria: centrada en aquellas personas en las que existe alguna disfunción sexual.

Cuando hablamos de promoción nos estaríamos refiriendo a la promoción sistémica de la salud sexual a través de una mejor salud general, entendiendo ésta como salud física, mental y sexual.

Áreas de intervención:

  • Disfunciones sexuales
  • Parafilias y agresiones sexuales
  • Terapia de pareja
  • Asesoramiento en el malestar en torno a la orientación sexual
  • Asesoramiento en la identidad sexual
  • Optimización de la sexualidad en personas con necesidades físicas especiales
  • Promoción de la salud sexual: educación de la sexualidad

Demandas más habituales:

  • Dolor genital pélvico (dispareunia): evitación de las relaciones sexuales debido al dolor genital pélvico durante las relaciones sexuales.
  • Dolor de penetración (vaginismo): trastorno fóbico que impide el coito debido a la contracción involuntaria de la musculatura del tercio externo de la vagina.
  • Trastorno de la excitación o del interés sexual en la mujer: cuando el interés en la actividad sexual, las fantasías/pensamientos sexuales o la excitación/placer sexual están ausentes o se han visto reducidos.
  • Trastorno del orgasmo: cuando no se consigue un orgasmo o la intensidad se ve marcadamente reducida después de una excitación normal con cualquier tipo de estimulación
  • Disfunción eréctil: incapacidad persistente o recurrente para conseguir o mantener una erección suficiente que permita realizar un acto sexual.
  • Eyaculación precoz: patrón en el que de forma recurrente o persistente la eyaculación durante la penetración se produce antes de los 2 minutos y antes de que lo desee el individuo.
  • Eyaculación retardada: la eyaculación y el orgasmo están ausentes o se presentan de forma retardada tras una fase de excitación sexual considerada adecuada, sin que el individuo desee ese retardo.
  • Bajo deseo sexual en el hombre: las fantasías/pensamientos sexuales eróticos y el deseo están ausentes o se reducen de forma persistente o recurrente.
  • Intervención en la sexualidad postparto: prevención y manejo de las alteraciones sexuales que pueden aparecer tras el parto.
  • Educación sexual afectiva a personas con discapacidad intelectual.
  • Intervención en sexología ante los tipos de cáncer más frecuentes.

Si te sientes identificado con alguna de estas dificultades, no estás sol@, podemos ayudarte a recuperar la plena satisfacción en tus relaciones sexuales.